(Dir. Prim. 231-232, 234-239; Const 5,10,79, DPPJ 31-35)

MI EXPERIENCIA DE VIDA
La Hermana Maria Luisa es una persona que asiste a la carcel a acompañar a las mujeres que hoy, viven privadas de su libertad por diversas circunstancias, ellas experimentan las limitaciones de la perdida de su libertad física, pero es triste que además de esas circunstancias vivan presas de sus rencores, odios, deseos de venganza, etc. que las tienen cautivas desde su propio corazón, viviendo sin libertad interior: por lo que el acompañamiento que se les da en la carcel tiene como objetivo guiarlas a la obtención de su libertad interior además de que en algunos casos de injusticia se les opoye para lograr su libertad física.
Desde muy joven María Luisa visitaba las carceles con el objetivo de compartir el tiempo y la vida con las mujeres que ahí se encontraban. Posteriormente ya siendo religiosa siguió con la inquiertud, que ha ido haciendo vida en las diversas comunidades por las que ha pasado desde hace 50 años. Ella ha buscado espacios de tiempo para seguir con esta labor, donde enriquece y llena de vida (de la misma vida de Dios) a las mujeres con las que tiene contacto.
Actuamente pertenece al equipo de pastoral penitenciaria (acompañamiento a las mujeres en la carcel) aquí en Mexicali. Su trabajo, nos comparte ella "siempre ha sido acompañar a las señoras atraves de entrevistas y preparación a los sacramentos de iniciación".
Ella ve que las personas a las que acompaña se van transformando, lo nota en cambios de actitudes y modos de pensar, hacen autocompromisos, toman conciencia de la importancia del perdon y la libertad y van sanando sus heridas en el acercamiento a Dios Trinidad atraves de la reconciliación y la confesión. se observa con emoción la adquición de la libertad interior y "se nota (refiere ella) en que aun privadas de su libertad física, van viviendo un especie de tranquilidad, paz, aceptación de su realidad en eso nota que van haciendose libres"
A fin de cuentas resulta que las ganancias son mutuas, porque en el acompañamiento que se les da a las mujeres, "creo que mas que ellas, soy yo quien va cambiando, al oir sus problemas, al ver su situación, del trato que reciben, una sale de ahí animada", enriquesida para dar mas en la vida diaria, es muy satisfactorio.
Invito a las personas laicas, seglares, religiosas, religiosos a que cada vez seamos mas, las personas que se interesen en colaborar en la pastoral penitenciaria ya que son pocas las personas que asisten, aquí en mexicali, son solo 2 religiosas con un grupo de laicos y un sacerdote, que nos distribuimos en grupos, pero siempre los laicos esperan la guia que la hermana y/o el sacerdote puede dar en el acompañamiento, por lo que se espera y se necesita la parte espiritual que una hermana o sacerdote puede y sabe aportar en este espacio donde compartimos la vida.
Por último deseo decirles que ésta es una labor muy satisfactoria muy hermosa, y estamos con la Puertas Abiertas para quien quiera integrarse a ella, de ante mano bienvenidos.