No podemos vivir sin soñar. Los sueños son el alimento de nuestro caminar hacia la VIDA. Desde dentro nos empujan a vivir, y desde fuera nos atraen para avanzar en el camino. ¿Se cumplen los sueños? Yo no lo se, pero al menos me ponen en camino, me hacen creer en lo que deseo y espero, y, mientras tanto, avanzo hacia la meta. Quizás no llegue del todo y siempre, pero se que estoy más cerca, pues me atreví a soñar.
Dormida o despierta, cuando todo está en silencio, o cuando soy capaz de acallar los ruidos: Todo parece dormido. Empieza entonces la aventura que me lanza a lo que en secreto deseo... Como el agua de un manantial, sin esfuerzo, sin prisa, pero calando sin cesar hasta empar de VIDA la pasión, el deseo, las ganas de que todo sea, por fin NUEVO...
En los sueños está nuestra esperanza, nuestra fuerza y aliento, nuestra armonía y nuestra paz, y el arranque que necesitamos para luchar por lo que queremos.
Te presento mis sueños, en los que creo, con los que espero, y por los que avanzo hacia metas más altas. Te confieso que ellos me animan, pues cuando siento dentro de mi el anhelo de hacerlos realidad, me decido a dar un paso más. Y te invito:
Descubre tus propios sueños.
Atrévete a soñar.
|