Entonces, si la Cuaresma es cambio, conversión en este tiempo es el sendero por donde caminar ¿verdad?
Pues ¿de que sirven las penitencias tantas como yo hice por un amor irreal? El verdadero amor es el del Padre que vela por el bien de todos. Nos permitió conocer a su Hijo mayor para así viviendo con él supiéramos lo que significa la auténtica libertad.
Entiendo que por encima de actos concretos de sacrificio está la amistad con el Padre y su Hijo Jesús.
Pues si, porque está va a ser la única forma de que realmente te entregues por el hombre y su integridad porque actúas como sabes que lo haría él y no como yo quise hacerlo imitando a absurdos héroes de falsas leyendas.
Un poco de sacrificio o penitencia no vienen nunca mal, pero sin olvidarse que estando en amistad con él todo adquiere su justo valor, sin ponderar ni menoscabar nada más allá de la cuenta como me pasó a mí…
Ojo al dato amiga mía este tiempo Cuaresma como lo llamáis es realmente hermoso apostando por el Padre y tratándole de descubrir en lo escondido de nuestras propias rencillas y rabietas… aunque lleva su tiempo.
Por ello la Cuaresma son cuarenta días… para celebrar la resurrección. Sí, aunque algunos este tiempo se le quede corto y necesiten mucho más. No importa Dios siempre estará esperándolo para ofrecerle el gran Regalo de la Pascua, la paz de su resurrección, el Espíritu de la reconciliación. Dios y el hombre amigos, trabajando juntos, por una causa común:
porque a todos y cada uno de los hombres conozcan en su propio corazón la gran noticia del amor.