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HOGARES PARA MENORES ADOLESCENTES
Los Hogares trinitarios son una respuesta a las jóvenes que carecen de hogar propio o han tenido que abandonarlo por diferentes causas. A veces vienen después de experiencias de ruptura en el propio hogar; otras veces han vivido largo tiempo en instituciones. Pueden también venir con diferentes experiencias traumáticas.
El proceso de maduración personal en la adolescencia y juventud necesita de verdaderos hogares en los que se proporcione los medios necesarios para el desarrollo integral. Cuando por diversas circunstancias las adolescentes y jóvenes no pueden vivir en un hogar propio, su maduración y desarrollo integral puede quedar bloqueado si no se le ofrecen alternativas que cumplan la función del hogar familiar.
Levantar a las jóvenes cuando han caído; sostenerlas en el camino de la Vida; acogerlas cuando aún están a tiempo; abrirles las puertas cuando vienen buscando orientación, trabajo o promoción, requiere que en las casa trinitarias haya medios, espacio, personas y programas que, partiendo de la situación personal, acojan y acompañen a las jóvenes en su camino.
El sentido de Hogar está en la primera intuición de los fundadores, pues lo que se pretendía con la nueva institución era ofrecer una casa a quienes debían dejar la propia o no la tenían. El lema "Una puerta siempre abierta" hace referencia directa a la creación de hogares donde la juventud pudiera protegerse, formarse, compartir y realizarse.
Actualmente se trabaja con equipos profesionales y con voluntarios, pero la dinámica pedagógica principal y el "alma" de los proyectos sigue siendo la relación personal que se establece en la convivencia y trato diario entre la joven y la trinitaria que la acoge y acompaña incondicionalmente.
Desde el primer momento las Puertas del Instituto, de acuerdo con los deseos de los fundadores, se abrían de día y de noche para toda joven que llegaba buscando un hogar. Las Hermanas son su familia y ellas están en su casa.
"Las jóvenes que están en nuestros hogares han de prepararse bien para afrontar el futuro; tienen que aprender a ganarse la vida, por lo que hay que enseñarles lo propio para defenderse, tienen que desarrollar su propio valor y llegar a ser personas constructivas para la sociedad, ayudando al Creador en la construcción de un mundo nuevo" (Mariana Allsopp)
"Miradlas como una madre ve a sus hijos, y dejar que aumente el cariño cuando las veáis débiles, enfermas o despreciadas por otros. Tenemos que comprender toda miseria humana, sabiendo que las jóvenes acogidas en nuestras casas están realmente en sus casas, procurando que estén siempre bien atendidas, que no les falte nada de lo necesario, y con más dedicación si han sufrido daños; si no carecen de lo necesario materialmente, llegarán más fácilmente a apreciar lo profundo" (Francisco Méndez)
"Por encontrarse alejadas del propio hogar y en ocasiones despreciadas por su misma familia, su corazón está herido y deseoso de afecto maternal. La trinitaria tiene que ser madre, maestra y amiga, soportando, llena de mansedumbre y caridad, las debilidades de aquellas que, heridas, acuden a nuestro hogar, el cual tiene que tener su puerta siempre abierta y no rechazar a ninguna" (Mariana Allsopp)
"Si algún día os alejáis de esta vuestra casa y llegáis a estar en algún peligro, salid de él corriendo y venid de nuevo, recordando que como el pródigo tenía un padre que a la ventana lo estaba esperando, así vosotras tenéis quien siempre os está esperando y está dispuesto a ayudaros, que aquí tenéis vuestra casa, y que siempre tendréis en ella un pedazo de pan que comer y un lecho humilde para descansar, libres del mal y con la paz del alma" (Francisco Méndez)
HOGARES EN LA DELEGACIÓN DE ARGENTINA: Santa Celina, // San José // Santísima Trinidad (Núñez) // Hermanas Trinitarias (Boulogne) // Santísima Trinidad (Villa Colón)