ITINERARIO CARISMÁTICO
"Fuego he venido
a poner en la tierra
¿y qué quiero sino que arda? (Lc 12, 49)
El recorrido que esboza el Itinerario carismático de las Hermanas Trinitarias, expresado por los fundadores con el símil del fuego, expresa en claves divinas el proceso humano y espiritual que una joven que quiere ser trinitaria hace suyo a lo largo del tiempo de formación y experiencias que el Señor concede a quien llama a seguirle en nuestro Instituto.
"El camino comienza con la acción de Dios que actúa en la persona provocando en ella algo nuevo que requiere una respuesta: es la chispa del fuego divino que ha tocado el corazón dejando su huella. Es el Señor que pasa y enciende.
Esta chispa es huella del fuego de Dios, pero es débil, pues Dios nunca se impone. Por eso necesita cuidados y acompañamiento de alguien que arda en el fuego de Dios.
Cuando se responde acogiendo el fuego de Dios, procurando que crezca y no se apague, el Espíritu hace que prenda en ella y suscita con su fuerza el "soplo" necesario para que provoque una sólida ascua encendida que va a hacer posible el fuego y la transformación.
Cuando el ascua se ha encendido y comienza a suscitar una suave y clara llama es signo de que el fuego de Dios puede prender en ella; ya se ha iniciado un profundo cambio que hará que el ascua encendida arda hasta convertirse en llama, con la que ha de familiarizarse.
En el Noviciado ha de llegarse a un profundo y consciente encuentro de la llama con su origen, Cristo, y hacerse fuego con Él. En el encuentro con Él encontrará su sentido y razón de ser, su fuerza su misión, su meta.
Descubrirá que su fuego ha de compartirlo y unirlo al de las que han sido encendidas y convocadas con ella.; la comunidad y el encuentro con el Señor será la fuerza que de vigor a su fuego. Descubrirá que es necesario dejarse prender y dejarse transformar para cumplir su misión, extenderse para prender otros corazones y hacer que el fuego de Cristo arda en la tierra.
Prendida en el fuego de Cristo está dispuesta a ser una con Él y con sus hermanas..
El fuego ha de arder unido a otros de diferente intensidad pero con el mismo origen. Sale a prender el mundo del fuego de Dios. En medio de vendavales y tormentas, pruebas diversas y contradicciones, tiene que seguir c4reciendo hasta hacerse hoguera. Aprenderá que sólo fiándose de él va a sostenerse, que sólo unida a sus hermanas va a crecer, que sólo dándose a las jóvenes va a extenderse.
El fuego la ha transformado en el Señor, que vive en ella. Está preparada para sellar su alianza perpetua. Es el sello de fuego con que quiere decirse a si misma, a Dios y a todos los hombres, que ella no puede ya sino ser Hoguera, fuego de Dios.
"La Trinitaria, si quiere serlo de veras, debe tener en su corazón una hoguera inmensa de AMOR, puesto que todo su Instituto se basa en extender en la tierra el fuego que Cristo trajo para todos... Que toda persona que te encuentres, lleve algo de amor de Dios en su corazón...
Este fuego es el Celo por las cosas de Dios; es un afecto intenso del justo y verdadero amante con el cual busca diligentísimamente el honor de Dios y la salud del prójimo, y resiste fuerte y constantemente a todo lo que se opone a estas dos cosas.
Este Celo es un encendido amor de Dios, y se compara el Celo con el fuego porque, así como el fuego enciende o por lo menos calienta, así la persona que tiene Celo quisiera inflamar en Él a todos...
Que todos conozcan a Dios, que todos sepan que es Padre, que todos somos hijos suyos, hechos a su imagen y capaces de la felicidad eterna. Que Él nos ama hasta el extremo, dando su vida por nosotros, redimiéndonos a todos en la cruz de Jesús. Que no cesa de protegernos y procurarnos lo que es bueno para nuestra salud, para nuestra salvación, consolándonos y alentándonos sin cesar."
(Confer: Directorio primitivo X-XI)