Pensamientos

Cecilia Araya

 

Testimonio

"Si algún día os alejáis de esta vuestra casa y llegáis a estar en algún peligro, salid de él corriendo y venid de nuevo, recordando que como el pródigo tenía un padre que a la ventana lo estaba esperando, que así vosotras tenéis quien siempre os está esperando y está dispuesto a ayudaros, que aquí tenéis vuestra casa, y que siempre tendréis en ella un pedazo de pan que comer y un lecho humilde para descansar, libres del mal y con la paz del alma"

(Francisco Méndez)

Cada re-encuentro significa para mí una conmemoración de la suma de los días vividos en el Hogar.

Y así vienen a mi mente miles de recuerdos, son tantos que quiero resumirlos con esta frase: "Señor, bendice a todos los que entran y salen de esta casa" .

Frase que represento una señal en mi camino (leí esa frase el primer día). Porque verdaderamente desde ese primer día cayeron sobre mi esas bendiciones.

El hogar se convirtió en mi casa. Como el cuarto que el Padre me tenía preparado... Y aunque vuelvo cada día a esta casa, mi casa, el Hogar San José, el día de las ex- Alumnas, es una especie de ritual, como el día oficial de manifestar ese eterno agradecimiento. Agradecer esas bendiciones. Tantas bendiciones.

Como dice el Padre Francisco Méndez en las líneas que encabezan mi testimonio:

Gracias por ser ese Padre que a la ventana me esta esperando...

Patricia Rodriguez

 

 

"...las Hermanas Trinitarias debemos comprender el esmero, la delicadeza y el cuidado que se necesita para levantar y hacer revivir a las jóvenes..." (Madre Mariana)

 

Día de la Ex -Alumna

Después de unos años, las jóvenes vuelven a esta Casa Trinitaria, que fue y sigue siendo su Casa.

Niñas y adolescentes recibieron acá, una contención verdadera, natural, curativa, formativa, abundante y siempre a su disposición.

Y como en la vida todo es un ida y vuelta, las Hermanas Trinitarias reciben de ellas tanta gratitud por la ayuda, el apoyo y la paciencia que se les ha brindado, que bien podemos reconocer entonces que no fuimos nosotras sino la fuerza del AMOR que todo lo puede.

A todas ellas se les indicó el camino de la vida, para que su vivir fuera realmente un "honrar la vida". Aquí aprendieron a encarar el día a día, con entusiasmo, fortaleza y perseverancia y, también comprendieron lo que significa buscar siempre la luz del Espíritu de Dios.

Compartimos las luces y sombras de la vida. Detrás de cada uno de los avatares que nos tocaron, no olvidamos que en medio de la debilidad y lo frágil, aparece la luz de la Divinidad.

Advirtiendo su claridad, su fragancia y su melodía, no podemos equivocar el camino. Nuestro amigo Jesús ilumina nuestras sombras.

Las que vuelven a encontrarse, se acercan a la verdad de la luz que las sigue guiando, y se dejan llevar por las palabras del Señor, aunque a veces lo hagan "de puntillas", en silencio, y con temblor; otras veces con reconocida gratitud y deseos de dar testimonio de lo que se vive. De una u optra manera, tratamos de hacer el bien, confiando en que un mundo mejor todavía es posible.

Jóvenes de hoy: Bienvenidas a nuestra casa Fundacional.