¡Hola amigos!
Mi nombre es Fabricio Galetto. soy de la Ciudad de Villa María- Córdoba- Argentina. Y lo que quiero contarles es una vivencia personal, que hizo un antes y un después en mi vida.
De temprana edad mi madre me enseñó la Palabra de Dios y, junto con mis hermanos, nos llevo a una iglesia cristiana donde pudimos escuchar por muchos años hablar de quien creo todo lo que ve. Pero recién unos años más tarde pude sentir que no eran solo palabras si no que Dios es ¡verdad!.
Sentí en mi niñez y mi adolescencia una ausencia de parte de mi Padre por su fallecimiento. Un día, hace aproximadamente dos años atrás, haciendo una oración sentí la necesidad de ir al cementerio a ver la tumba de mi Padre ya que nunca la había visitado, y fue ahí donde con lágrimas en los ojos perdone a mi Padre, porque inconscientemente tenía rencor por su ausencia. Y ahí fue cuando le dije a Dios que yo quería adoptarlo como mi Padre y que quería disfrutar el resto de mi vida con Él, no como un Dios de poder, creador, misericordioso si no como un Dios papá. Desde ese día he aprendido a disfrutar cada unos de mis días junto a Él. Sin miedo. Sin culpas, sin soledad. Si no. cuidado, amado y pretejido.
Hoy no solo disfruto de cada minuto de vida si no que siento su presencia en cada paso que doy. Y cada triunfo que logro puedo sentir que se alegra como un buen padre y en cada unas de mis derrotas no solo se entristece si no que me alienta a seguir adelante.
Quien lea esto, le invito a que busque al único que puede darnos el verdadero sentido de la vida: Dios. Sobre todo en estos tiempos de decepciones y tan confusos que nos tocan vivir.
¡Un abrazo!