Me toco salir de vacaciones, que Dios todos los años me regala. Me reencontré con mi familia ¡Dichosos y esperados los momentos de compartir con ellos! Sorpresa fue saber que la familia tenia preparando un viaje al sur de Chile.
Legó el momento de embarcarnos, pero antes nos encomendamos a Dios. Sabiamos que Él nos cuidaría en todo el viaje y nos protegería, una vez más.
Después de horas de viaje llegamos a la ciudad de Valdivia. Fuimos recibidos por familiares y nos hicieron una estadia Maravillosa. Contemplamos la hermosa ciudad de canales y ríos donde navegamos, donde se puede comprobar la perfección de la naturaleza: cómo se complementan las especies vivientes con el verde y con el mar; el aire no puede ser más limpio. Respiraba aire puro que mis pulmones agradecían.
Fue así que nos separamos de este trozo de familia para continuar más al sur de Chile (Puerto Mott), donde nos esperaba otra porción de mi familia. La emoción de encontrarse con su gente, fue lindo. Otra ciudad donde se caracteriza por su naturaleza, en donde Dios puso mucho de su mano, donde regaló mucha vida, tanto silvestre como marina. Hasta ese momento mi alma estaba llena, plena de agradecimientos y muy acompañada por mis seres queridos.
El viaje continuo más al Sur todavía. Nos fuimos a la gran Isla de Chiloe ( lugar de gaviotas). En donde se comparte con el viento y la lluvia, en donde nacen las historias y fabulas de buques perdidos, ciento de historias que cada lugareño sabe, en donde la vegetación es virgen, abundan los santuarios de la naturaleza, la cosecha de la papa es una tradición. La bondad de los chilotes no se encuentra en ningún otro lado, son gente muy transparente e inocentes de pensamientos. Hay que destacar que en esta isla existen 365 iglesias, algunas son monumentos nacionales y otras patrimonios de la humanidad. La fe en la iglesia católica y sus tradiciones es muy fuerte, cada capilla e iglesia son cuidadas de una manera muy especial y con mucho cariño. Ellos le agradecen tanto a Dios, que Dios los compensa con tanta naturaleza que utilizan para sobrevivir, la tierra para cultivarla, los animales, los peces y mariscos para subsistir.
La emoción de estar en esta isla era inmensa, ya que era la tierra de mi querida Madre.
Ahora ya con más calma pienso en lo hermoso que vivi, solo me resta agradecer a Dios y a toda mi Familia por este regalo.

Las cosas esenciales, primigenias, son las que con mayor facilidad llegan al corazón. Me refiero, por ejemplo, al hombre que empuña el arado; a la muchacha que llena su cántaro en el manaltial; a la joven madre que acaricia a su hijo; al pescador que remienda su red; a la cabaña solitaria, iluminada en en una noche oscura.
He ahí los mejores temas para poetas y pintores. no son tan antiguos como una colina, pero sí más elocuentes y significativos. Las colinas durarán más.
La naturaleza tiene interés sólo gracias a nosotros. y los símbolos que mejor dan cuenta de lo que somos pueden equipararse a los que acabo de referirme; paisajes que permanecerán inalterables aunque vayan y vengan las costumbres; panoramas que siempre se han visto y se verán en todos los países.