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DELEGACIÓN DE ARGENTINA

CASA DEL ALFARERO

ÚLTIMA COMUNIDAD QUE VISITA LA SUPERIORA GENERAL

El primer día de estancia en Buenos Aires, en la casa de Boulogne, participamos en una Eucaristía que tenían organizada dentro de los actos de iniciación del curso. Al final de la Celebración, una joven del Hogar, leyó una carta de Bienvenida y agradecimiento. La carta la había escrito la misma joven, Florencia Alfonso, de 18 años, en nombre propio y de todas sus compañeras. La Hermana Eli, Superiora General, respondió con unas cariñosas palabras de agradecimiento y una sencilla manifestación de los objetivos que le traen a esta visita. Entre ellos, potenciar los lazos de fraternidad y animar a la Comunión prolongando estos vínculos más allá de las Comunidades de Hermanas, haciendo participar de los deseos, inquietudes y esperanzas de nuestro Instituto a todos los que colaboran con la obra trinitaria, y en especial a las jóvenes, para quienes Dios Trinidad nos fundó, y a quienes se dirigen todos nuestros desvelos.

 

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VISITADE LA SUPERIORA GENERAL

| ARGENTINA-URUGUAY |

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Desde el sentimiento más humilde de nuestros corazones, hoy le damos la bienvenida a la Madre General de las Hermanas Trinitarias. Hoy le queremos expresar a través de estas palabras, la alegría que nos ocasiona su llegada a nuestro país.

Como todos sabemos y somos conscientes las cosas en la Argentina no marchan bien económicamente, pero gracias a Dios muchas de nosotras nos cruzamos en nuestros caminos a las Hermanas de esta maravillosa comunidad. Es un orgullo enorme poder contar con ellas, ya que nos brindan su apoyo, su comprensión, una educación, una formación para que el día de mañana seamos mujeres de bien; y sobre todas las cosas ese espíritu de madre.

Hoy podemos afirmar con seguridad que gracias a ellas crecemos en un ambiente de paz, de amor, de serenidad espiritual; nos ayudan a recorrer un camino que para muchas de nosotroas es dificil de afrontar. Pero ahí estan guiándonos dispuestas a extendernos una mano, a darnos un consejo, un abrazo. Ellas nos abren las puertas de un futuro mejor, ellas nos enseñan que el tesoro más valioso del ser humano es crece como persona, superarnos día a día, valorarnos, querernos, aprender a perdonar, amar a nuestro prójimo más allá de sus defectos.

Nuestros corazones tienen un sello de igualdad, de armonía espiritual. Jamás las olvidaremos porque ya son parte de nuestra historia y el día de mañana recordaremos nuestra adolescencia como una de las etapas más felices de nuestra vida.

Con el corazón abierto les damos la BIENVENIDA A LA ARGENTINA, deseándoles lo mejor en este tiempo que van a compartir con todas nosotras.

Florencia Alfonso.

 

 

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