PADRE DE LOS POBRES

 

ESPIRITUALIDAD TRINITARIA DEL PADRE MÉNDEZ // ORACIÓN DE INTERCESIÓN // VIDA Y OBRAS

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CARTAS

TESTIMONIOS

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Las Hermanas Trinitarias, herederas del carisma de este seguidor fiel de Cristo, queremos mantener viva la entrega de nuestro padre fundador. Deseamos y pedimos que su testimonio, un don de Dios, pueda llegar a ser modelo para aquellos cristianos que quieran vivir el Evangelio y seguir a Jesucristo.

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Comunicar los favores obtenidos a:

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Este es un espacio para acercarnos a la figura del Padre Méndez, "Padre de los pobres". Su testimonio es enormemente enriquecedor para todos aquellos que tienen especial sensibilidad con "los últimos" ... Una forma de acercarnos al mundo de la marginación social a través de la figura de un hombre que dió su vida por los más indefensos, los preferidos del Señor, viendo siempre en ellos la imagen implacable de Dios, y apostando en todo momento por el desarrollo pleno de sus posibilidades.

Buscaba sin descanso por la periferia de su parroquia, en la calle, hospitales y cárceles, a aquellos que esperaban cualquier alivio. Su vida estaba marcados por una constante pasión: Pasión por Dios y pasión por los últimos, los más pequeños y pobres.

Como Jesús, sin excluir a nadie, sentía una opción preferencial por los más necesitados y abatidos. Dios le mostró su rostro en las jóvenes humilladas y en los golfillos que pululaban por las calles de Madrid, saliéndoles al encuentro, como el Buen Pastor, para anunciarles la Buena noticia de que están llamados a la dicha del Reino, a la Libertad de los hijos de Dios.Toda su vida la dedicó a anunciar el Evangelio. Sus últimas palabras fueron para "los golfillos", a quienes quería con toda el alma y le acompañaron hasta el último instante de su vida.

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ORACIÓN POR INTERCESIÓN DEL VENERABLE FRANCISCO MÉNDEZ CASARIEGO

Dios y Padre nuestro, que has elegido a tu siervo Francisco Méndez, con la unción del Espíritu Santo, sacerdote de Jesucristo y fundador del Instituto de Hermanas Trinitarias, para la promoción integral de la juventud más necesitada. Concédenos, por su intercesión, la gracia que ahora te pedimos.

(PEDIR LA GRACIA QUE SE NECESITE)

Dígnate glorificarlo como testimonio de tu amor y misericordia entrañables, para que sirva en tu iglesia de ejemplar de sacerdotes, de formadores y educadortas que, como él, entreguen su voda copn el corazón y la puerta siempre abierta al servicio de la juventud.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

(con licencia eclesiástica del Arzobispado de Madrid)

 

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Testimonios

"La vida de don Francisco Méndez Casariego es la respuesta de Jesús a la pregunta del doctor de la ley: "¿Quién es mi prójimo?" Jesús responde con la parábola del buen samarirtano y, en nuestros días, con una nueva parábola: la vida del Padre Méndez. Con ella nos dice que sus seguidores han de ir más allá de la respuesta del Buen Samaritano. Aquel entrega su cabalgadura y dos denarios, para que el posadero se encargue de curar al herido; el padre Mández, en cambio, entrega los días y las noches, el trabajo y su producto, los talentos, el carácter, su corazón, su persona, a lo largo y ancho de su vida.

Es un magnífico evangelizador y un pedagogo de primera magnitud. ... Su vida y su obra: una parábola del cielo que Dios ha querido escribir en la tierra, para que todos la leamos y aprendamos"

(A. Barrios, ¿Quién es mi prójimo?)

 

El amor incondicional que sentía por "los Últimos", que para él eran siempre los primeros en el Reino y en su corazón, le llevó a iniciar, en el año 1915,  una obra de redención semejante a la de las Hermanas Trinitarias, esta vez en favor de los niños abandonados y explotados de la ciudad. Para ellos abrió un hogar que con razón llamó "Porta Coeli", una puerta que, al igual que los hogares trinitarios, siempre estaría abierta, como la del cielo. Allí, en la última alcoba de este hogar, junto a los "últimos", pasó de este mundo al Padre. Fue el día uno de abril de 1924.