15 de Marzo

Aniversario

de su muerte

 

 
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El día 15 de marzo de 1933, a las 18:30, en la ciudad de Madrid, Madre Mariana nos dejó, a los 79 años de edad. Había nacido en Tepic, México, y desde allí Dios fue dirigiendo sus pasos hasta hacerla una consigo y ciudadana de todo el mundo. De esta manera la presentan los

Prácticamente todos los periódicos de Madrid se hacían eco de la noticia, destacando sobre todo su espíritu misionero, que la llevó a extender la obra trinitaria más allá de nuestras fronteras. Era su pasión, que el nombre de Dios trinidad, y el significado que tiene para cada persona y para toda la familia humana, fuera conocido y glorificado. Pues glorificar a Dios Trinidad, para Madre Mariana, era amar hasta dar la vida, y el ejemplo más claro del Amor es la entrega incondicional por todos los que la sociedad "desecha" o margina.

Todos los periódicos, al mismo tiempo, resaltan la estrecha relación con la vida, espíritu y misión del Padre Méndez. Esta relación se remonta a los orígenes de su vocación, y culmina en el momento de compartir y comenzar la inspiración y obra que Dios les confiaba: la fundación de nuestro Instituto. Pero se va a prolongar más allá de la muerte. Madre Mariana continuó dirigiendo y animando la Obra de Porta Coeli, en favor de "los golfillos".

Sin duda su estrecha colaboración continúa más allá de sus escasos pero intensos años de historia, pues la Vida llega a su plenitud más allá de nuestros parámetros físicos. Hoy ellos nos siguen alentando, y quienes participamos de la inspiración que nos legaron, sentimos su intercesión. Por eso, en este tiempo de cuaresma, de CAMINO Y PASO, de encuentro y conversión, os invitamos especialmente a la oración., y les pedimos que no dejen de interceder...

 
 

CARTA A MADRE MARIANA

Luci Tejón

Querida MADRE:

Quisiera hoy encontrar las palabras adecuadas para dirigirme a ti, aunque siento que la actitud más sagrada y la que más desborda el corazón en nombre del amor, es quizás la misma que reinaba en el de cada una de aquellas primeras trinitarias: el silencio, lo más sagrado y elocuente que el corazón puede expresar.

Las trinitarias de entonces tuvieron la dicha de tenerte físicamente entre ellas, recibiendo tu amor de madre y hermana manifestado en el vivir de cada día. ¡Cuantos recuerdos tuyos quedarían grabados en sus vidas!

Las trinitarias de hoy contamos con esa manera especial de que estés presente entre nosotras: la manera de Dios, la que te regaló cuando te llamó a gozar de su Amor y la que nos regaló con tu vida guiada y entregada al Amor. Contamos con tu presencia espiritual. Con esa Vida que trasciende toda vida, acompañando cada paso de la nuestra en este camino que también fue el tuyo.

Las trinitarias de ayer y las de hoy tenemos la dicha de compartir contigo tus mismos sentimientos, tu mismo proyecto de seguir a Jesús sirviendo a la juventud. Gracias por tu docilidad en dejarte guiar por Dios y abrirnos este camino, este nuestro lugar en la Iglesia y en el mundo.

… Y en el silencio sagrado y elocuente de la ternura del nacimiento de la vida cada mañana quiero abrir el corazón, cómplice verdadero del amor, a esas palabras que le susurras en su nombre cada día:

“La virtud que tiene que practicar
de un modo especial es:
el abandono en manos de Dios.
Puede creerlo, Hna. mía, el Señor
la quiere mucho, es un alma
privilegiada y por lo tanto
nada de temores y
un agradecimiento profundo”.

Con cariño te abraza tu hija:Luci

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ANIVERSARIO

 

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