GABRIELA: BOLIBIANA EN ESPAÑA
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Hoy nos hemos reunido tu familia y amigos para estar contigo y celebrar tu Bautismo. Tú eres pequeña y hoy sólo te darás cuenta de que hay mucho jaleo, mucha gente, y posiblemente también te des cuenta de que tú hoy eres el Centro: Con mucho cariño todos te dicen cosas, te hacen cosas... Pero no entiendes lo que estamos haciendo; y es posible que algún día te preguntes por qué te bautizaron; y quizás te guste entonces saber por qué y cómo lo hicimos. Tus Padres están muy felices por tí, pero echan de menos a los que están lejos, en Bolivia. Queremos compartir con ellos esta sencilla pero tan importante noticia. Para que también ellos, en la distancia, se alegren con nosotros. Cuando leas esta carta algunos de los que hoy estamos aquí, quizás ya no estemos, pero tú podrás saber que todos nos hemos reunido hoy para dar gracias por tu vida y celebrar tu bautismo. Cuando puedas leer y comprender esta carta, habrá pasado mucho tiempo. Ojalá el mundo entonces haya cambiado un poco; ojalá que el mundo en el que te toque vivir sea más fraterno, la paz no esté amenazada, y tú puedas gozar de todo lo que necesitas para ser feliz. Hoy, los conflictos que nos rodean a todos nos preocupan, y nos gustaría que pudieras encontrar un mundo más humano. Sobre todo un mundo sin fronteras, donde todos podamos gozar del derecho a vivir dignamente allí donde estemos. |
Mira Gabriela, de todas las cosas que podemos decir sobre tu bautizo, hay una que no debes olvidar: Esto sencillamente es un REGALO. Nunca nos piden permiso para hacernos un regalo ¿verdad? Nos lo hacen porque nos quieren. Luego podemos hacer lo que queramos con eso que nos regalan, pero no nos piden permiso porque es GRATIS. Tu vida fue un regalo para tus padres; el mejor regalo que les han hecho. También fue un regalo para ti, y cuando tú descubras que tu vida es un regalo hecho por amor, quizás te des cuenta de lo maravillosa que es tu vida. También el Bautismo es un regalo, Gabriela. Lo hacemos porque te queremos, y creemos que lo que recibes con tu Bautismo es bueno para ti y te podrá ayudar mucho en tu vida. Después tú podrás hacer lo que quieras, pero hasta que puedas decidir por ti misma, tus padres siempre van a darte lo mejor, para que tú crezcas en todos los aspectos de tu persona. Así como tus padres te alimentan y cuidan de tu salud para que tu cuerpo esté sano y te desarrolles bien, también cuidan de tu inteligencia, para que puedas desarrollar bien tu mente y todas tus capacidades. De la misma manera quieren que tu corazón desarrolle toda tu bondad, y te enseñan a amar queriéndote mucho. Pues también quieren que tu espíritu crezca sano y se desarrolle, y desean que recibas el alimento espiritual necesario. Ellos quieren que seas una mujer feliz, plenamente realizada, útil para este mundo, y que sepas tratar bien a todos los hombres y mujeres que encuentres en el camino de la vida. El Bautismo nos recuerda que Dios es el autor de la vida, que es nuestro Padre y nos quiere; que pone a nuestro alcance los medios necesarios para que seamos felices. Y nos recuerda también que somos libres: Nos pone delante el Camino del bien y del mal para que elijamos. Con el Bautismo decimos que renunciamos al mal y queremos seguir el camino del Bien. EL Bautismo nos pone en el Camino de Jesús de Nazaret, y nos hace hijos de Dios y hermanos de Jesús, para que esta vida podamos recorrerla con dignidad, con acierto; para que vivamos en la verdad y con la libertad de los hijos de Dios. Jesús nos dijo que el Bien es el camino de la felicidad verdadera, que el Amor es la única ley de los hijos de Dios; que la fe es vivir en amistad con Dios y con todos sus hijos, nuestros hermanos. Nosotros, Gabriela, creemos en Jesús, y porque confiamos en Dios queremos que te eduques en el Bien, en el Amor y en la Fe. La fe y el Amor de Jesús podrá ayudarte a distinguir el Bien del mal, y te dará fuerza para hacer siempre lo que es bueno, aunque tengas muchas dificultades. Cuando seas mayor todo esto te habrá ayudado sobre todo a ser realmente libre. Y será entonces cuando de verdad tú puedas vivir como Hija de Dios, miembro de esta gran familia que es la Iglesia. Cuando seas mayor podrás comprender que lo que hoy hacemos es con el deseo único de que en esta vida tú sepas ser feliz sencillamente, sacando de ti todo lo bueno, cumpliendo en esta vida el gran plan que Dios tiene contigo: que vivas realmente como hija suya. |
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Irás descubriendo por ti misma todo esto, y eso es lo importante. Pero Hoy nos servimos de los signos y símbolos que la Iglesia nos ofrece para expresar esta fe nuestra. Usamos la luz, que nos sirve para alejar de nosotros las tinieblas, para iluminarte, Gabriela; Con el agua, que la usamos para lavar y purificar, significamos que Dios nos limpia y purifica; Con “las vestiduras blancas” significamos la CRIATURA NUEVA que resurge en ti, la nueva vida en la fe. Tus padres, tu madrina, tu familia y amigos, nos hemos reunido para celebrarlo, pero también para comprometernos públicamente a ayudarte. Todo esto que hoy te decimos para que un día tú puedas saber porqué hoy estamos aquí en tu nombre, lo ponemos en manos de Dios, y le pedimos que Él haga realidad lo que esta fe significa. |
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