La teoría actual de la creatividad nos advierte que un centro debe ser un lugar de encuentro si quiere ser una fuente de formación, no sólo de protección y asistencia. Si es un lugar de encuentro, tiene espíritu acogedor.

(J. Manuel Alarcón)

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Por otro lado, ya ha pasado el tiempo de los discursos.  Es necesario educar desde las experiencias. Los valores, los conceptos, las ideologías se interiorizan e injertan en el proceso de la persona cuando son vividas, experimentadas, experienciadas (Ib.).

Las palabras pueden ser, en ocasiones, oídas; excepcionalmente, escuchadas; pero sobre todo forman parte de una enorme saturación de contenidos a los que ellos pueden llegar a ser impermeables. Las experiencias, si además son afectivas, resuenan en su interior; se pueden quedar grabadas; son más inteligibles y serán recordadas (Ib.).

 

16 y 17 de Septiembre
Marqués de Urquijo, 18
MADRID - CASA GENERAL

 

PÁGINA DE INICIO

 

Los profesores de los Centros Educativos de Hermanas Trinitarias de Madrid, de Barcelona y de Málaga, hemos concluído nuestro Encuentro de Formación y Convivencia con gran éxito y satisfacción, conscientes de los grandes retos que tenemos por delante, pero animados a vivirlos con el sentido que mueve nuestra acción educativa y el ánimo aque necesitamos. Hemos reflexionado juntos sobre nuestra realidad. Hemos reorientado nuestra Acción educativa dede el Carisma propio, y queremos afrontar los retos actuales desde la situación que viven los jóvenes a quienes va dirigida nuestra acción, y desde el espíritu trinitario que nos anima.

El tema que hemos tratado: "EDUCAR EN VALORES, EDUCAR PARA LA LIBERTAD", a través de las conferencias, exposiciones y dinámica dirigida por Juan Manuel Fernández Alarcón, ha sido realmente de gran ayuda para repensar la realidad social de la juventud desde el núcleo carismático trinitario y desde las inquietudes personales, logros y dificultades, que los mismos agentes de la Educación y animadores de la Pastoral nos encontramos día a día en las aulas.

La dinámica creada, de participación y diálogo, nos ha permitido tratar directamente algunos de los problemas que tanto nos preocupan de nuestras alumnas y alumnos: desmotivación, desorientación, inadaptación, etc.. Pensar en ellos desde el proceso evolutivo quie viven, que va marcabdo las pautas de comportamiento y, en consecuencia, los valores que les mueven en cada momento, nos ha permitido una visión más amplia de esas situaciones que con frecuencia dificultan la buena marcha de nuestros proyectos educativos.

Hemos tenido la oportunidad de dialogar sobre nuestra tarea educativa para repensar el sentido de nuestra labor, redescubrir nuestra participación personal en una Misión humanizante y liberadora, y vivir nuestro trabajo con la esperanza que entraña el apasionante Carisma trinitario.

 

“No olvides nunca que no importa lo que han sido, sino lo que pueden llegar a ser” 

(Mariana Allsopp)