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SER MUJER
Mujer que piensa con el corazón, actúa por la emoción y vence por el amor.
Que vive un millón de emociones en un sólo día, y transmite cada una de ellas con una sola mirada. Que vive buscando la perfección y vive tratando de buscar disculpas para los errores de aquellos a quienes ama.
Que hospeda en el vientre otras almas, da a luz y después queda ciega, delante de la belleza de los hijos que engendró.
Que da las alas y enseña a volar pero no quiere ver partir los pájaros, aún sabiendo que no le pertenecen.
Que se arregla toda y perfuma la cama, aunque su amor no perciba más esos detalles.
Que como una hechicera transforma en luz y sonrisa los dolores que siente en el alma, sólo para que nadie lo note.
Y aún tiene fuerzas, para dar consuelo a quien se acerca a llorar sobre su hombro.
Feliz del hombre que tan solo por un día sepa, entender el alma de la mujer.
Autor: Desconocido |
Un gran número de mujeres son víctimas de atrocidades por el simple hecho de ser mujeres. Cada vez son más frecuentes las noticias que sacan a la luz agresiones, humillaciones, asesinatos. Diferentes fuentes dan estas estadísticas: al menos una de cada tres mujeres sufre violencia grave alguna vez en su vida. No llama la atención que la mayoría de las mujeres maltratadas o explotadas no tengan estudios primarios, pues esto les hace con frecuencia sentirse en condiciones de inferioridad y las pone en situación de dependencia. La pobreza predispone a muchas mujeres a sufrir violencia, esplotación y humillaciones, y dificulta mucho más la posiobilidad de salir de ella. Miramos la historia, avances, desarrollo, crecimiento de posibilidades, y nos topamos con la contradicción ¿Cómo es posible? Cuando hemos creído que "algo está cambiando" nuevas estadísticas nos dan en el rostro directamente, y vuelta a cuestionarnos. Es difícil comprender todas las razones, y muy peligroso simplificar. Hay que seguir trabajando porque las conciencias no se duerman. Hay que despertar, hay que levantarse.
No renuncies, mujer, a tu grandeza, que tú no necesitas monumentos lapidarios ni quiméricas defensas, pero tienes que agarrarte a tu coraje. Tienes dentro el motor y el combustible y en tus manos el arranque. No te quedes quieta. Sal afuera, estudia, trabaja, lucha, aprende todo lo que puedas, pero no renuncies nunca a tu grandeza. Ama como sólo tú sabes hacerlo, y créete, mujer, que puedes, tu puedes ser quien eres.
Camina, no te detengas; camina siempre, y sigue caminando aunque se presenten tormentas, aunque alhajas y oropeles quieran detenerte, aunque cómodos divanes de mimbre te inviten a sentarte, aunque fantasmas de malos augurios te amenacen y rufianes disfrazados de señores te entretengan: Camina, que no te arredren amenazas. Eres mujer y eso basta. ¡Que tú puedes, mujer! Que nadie va a detenerte si tú estás dispuesta. Camina, sigue avanzando, que la revolución, MUJER, está en marcha.
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