Desde nuestra llegada llagada a la India y en la medida en que hemos ido conociendo, más de cerca, la realidad de la mujer, hemos constatado la importancia de la formación académica de las jóvenes para que la mujer vaya abriéndose camino en esta sociedad.
De ahí que, conociendo la realidad concreta de familias pobres cercanas a nosotras, y gracias a la ayuda de familias españolas dispuestas a apoyar economicamente a estas niñas, empezamos a apadrinar a algunas chicas para poder realizar sus studios.
Esto nos llevó a conocer más profundamente la realidad de las familias pobres y sus necesidades, lo que hizo abrir nuestra perspectiva. Ciertamente, nuestro objetivo es ayudar a las jóvenes, pero conociendo la realidad de sus familias y la necesidad de ayuda economica para la formacion y sanidad de sus hermanos y hermanas mas pequeños y contando con el apoyo económico de familias españolas dispuestas a ayudar tambien a niños, empezamos a apadrinar algunos niños y niñas más pequeños, partiendo de que si importante es la formación de las jóvenes para abrirse camino en la sociedad, también es importante que los niños se formen de cara al desarrollo social de la familia, lo que revertira positivamente en las jóvenes.
Quiero resaltar que este proyecto no sería possible sin el apoyo económico de los padrinos, ya que está subvencionado totalmente por sus aportaciones anuales. Aprobechando esta oportunidad, queremos agredecer su generosidad a pesar de la gran crisis económica que España esta atravesando en estos momentos.
Dando siemrpe preferencia a las jóvenes, pero haciendo algunas excepciones con niños y niñas más pequeños, tenemos apadrinados hasta el momento un total de 70 jóvenes entre enseñanza superior y secundaria y algunos niños y niñas de enseñanza primaria e infantil.
En cuanto a los apadrinamientos de jóvenes que están realizando estudios superiores, la aportación anual de los padrinos es de 600€ por cada joven. En este caso, dado que la aportacion es muy elevada, cada joven tiene una media de 6 padrinos aque aportan 100€ cada uno, aunque hay padrinos que asumen más de 100€ anuales, dependiendo de sus posibilidades y generosidad. El gasto aproximado de un año de estudios para las jóvenes es de 1200€, ya que las familias pobres no tienen acceso a las universidades más cercanas, debido al costo y a la nota que se exige para entrar en ellas; con lo cual han de trasladarse a otros estados más pobres para poder promocionarse, lo que supone gastos de viajes y residencia además de los gastos de matriculación y material. El motivo de que no se cubra el gasto total anual, es para que las familias y las mismas jóvenes se impliquen en su formación aportando parte del dinero necesario para ello, de manera que valoren más y pongan más interés en aquello que entán haciendo.
El importe de los apadrinamientos para niños y niñas de educación infantil, primaria y secundaria es de 50€ anuales, lo que supone una media de 3000 rupias al año para ayuda de gastos de matrícula, uniformes y material escolar de cada niño/a. Al igual que con las jóvenes, no cubrimos el gasto total que las familias tinen por cada niño, el cual es de unas 5000 rupias anuales, para que la familia se implique y colabore.
Por nuestra parte, las Hermanas Trinitarias nos encargamos del seguimiento periódico de estas jóvenes y niños/as y sus familias, velando por el justo aprovechamiento del dinero de los padrinos, de manera que si éste no se utiliza para el fin al que va destinado, se habla con la familia y si no hay respuesta positiva, se suspende la ayuda y se le da a otra familia que lo dedique al fin para el que está desdintado. Para ello se piden anualmente a las familias los documentos necesarios que justifiquen los gastos, así como las calificaciones anuales de las jóvens y niños de cara a comprovar su aprovechamiento.
Gracias a este proyecto hemos ido iniciando el apostolado familiar, ademas de trabajar en la promoción de las jóvenes más necesitadas, dándoles la oportunidad de formarse y sacar a sus familias de la pobreza en la que viven; adquiriendo en la sociedad un puesto más justo, auque todabía no lo suficientemente reconocido.