LA EDUCACIÓN ES ESENCIAL EN LA LIBERACIÓN DE LA JUVENTUD
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I. Como Centros educativos de Iglesia promOVEMOS una síntesis entre fe, cultura y vida
- Promueven la formación integral de los alumnos, de acuerdo con una concepción cristiana del ser humano, de la vida y del mundo
- Imparten una enseñanza religiosa escolar
- Proponen, programan y llevan a cabo la formación y celebración de la fe en un marco de respeto y libertad
- Crean un ambiente que favorece el testimonio y la acción evangelizadora de los creyentes.
II. Como Centro educativo trinitario:
Al servicio de la juventud más necesitada
Una propuesta educativa para la juventud del siglo XXI
- Las puertas están abiertas para todo joven que desee y necesite la educación que se imparte en nuestro Centro
- Forman parte del carácter propio de los educadores de nuestro centro: la actitud de acogida, apoyo humano al alumno, trato personal de cercanía y confianza. Fomentamos el ambiente de familia creando un clima de amistad y sencillez, respeto y colaboración, que facilite la integración del alumno en el Centro
- Estimamos y estimulamos los valores humanos del trabajo y el esfuerzo del alumno, como base de liberación, superación y realización personal.
- Ayudamos a que los alumnos adquieran una base positiva de sí mismos, trabajando la autovaloración y autoestima.
- Orientamos a nuestros alumnos en el descubrimiento de su propio proyecto de vida, partiendo de lo que cada uno es hasta convertirse en lo que puede llegar a ser.
Educamos para el ejercicio de la libertad personal, la responsabilidad y el respeto a las libertades de los demás.
Una educación al servicio de la persona, integrando las diferentes dimensiones de la personalidad. Esto supone la interacción armónica de las diferentes funciones y capacidades de cada alumno.
- Una educación social y comprometida en la construcción del mundo. Formamos para la cooperación y solidaridad, para la comunicación y el diálogo.
- Una educación ética y abierta a lo trascendente, abriendo horizontes nuevos a la realidad humana, personal y social.
III. LOS FUNDADPRES Y LA EDUCACIÓN DE LA JUVENTUD
Desde los inicios comprendieron los fundadores que LA EDUCACIÓN era el ámbito más apropiado para favorecer el pleno desarrollo y realización de la juventud, así como para prevenir las situaciones de indignidad a las que abocan las injusticias sociales, especialmente cuando se carece de una buena educación.
Por el marcado carácter de nuestro carisma de acoger y acompañar a quienes tienen dificultades o encuentran obstáculos para realizarse digna y plenamente, se caracteriza nuestra misión en la educación por la atención personalizada, la confianza en las posibilidades de los alumnos y el trabajar cualquier dificultad con la que se encuentran en su itinerario formativo.
"El fin de la educación es ilustrar y ensanchar la inteligencia para que de al corazón mayor delicadeza para sentir la Belleza y la Bondad" (Mariana)
"El porvenir de nuestra juventud estará en conformidad con sus condiciones y aptitud; no olvidemos que tenemos que trabajar con empeño estas condiciones". (Francisco)
"La Educación que debéis dar ha de ser sólida, continuada y ordenada. Hay que enseñar todo lo que pueda ser útil para aprender con perfección los oficios necesarios para el desarrollo y realización personal según cada lugar y cultura" (Francisco)
"Hemos de tener verdadero interés en enseñar una buena cultura básica y los valores cristianos... No olvidemos que cuanto más instruida está la persona más sensible es a los valores elevados" (Mariana)
"Trabaja en la juventud como el artista pulimenta el oro, pues oro finísimo son las criaturas que Dios nos confía" (Mariana)