TÚ ERES LA FUENTE
Tú eres la fuente de la que brota el rostro de mi Amado;
el manantial de la belleza que desde lo profundo me enamora.
Eres la primicia luminosa de una nueva aurora
y el que imprime en mi corazón su amor ilusionado.
Eres la fuente de la vida de un Dios que se regala
y regalándose me envuelve en la ternura de su gracia.
Eres el pozo de la hondura de un amor que no se acaba
y que en la profundidad se vuelve vino de amor que me embriaga.
Eres la hondura de un amor que no se acaba
adueñándote, enamorando, de mi vida y de mis ansias,
haciéndome gemir deseando el Amor que contempla la esperanza
de ser uno con Él y poseída de su Amor perderme en su alabanza.
Eres el huésped y hospedero que la habitación prepara,
Eres el que coloca en mis labios balbucientes las palabras
en las que la gracia y la dulzura del Amado se derraman
y me ayudas a decirle mi amor cuando las palabras se me acaban.
Tú eres la fuente de los besos del amado
porque lo traes a mi interior en el banquete preparado
en el que cenaremos el ágape que me tiene enamorado
dándome de beber la vida misma en el cáliz de sus manos.
Eres la embriaguez del Amor que suaviza la pasión pacificando
y la presencia serena que colma las ausencias del Amado
Cuando, no estando, está presente y su presencia es amor consumado:
Deleite de su gracia, aroma de sus labios, ternura de sus manos.
Eres la caricia que recorre mi alma y la suavidad de los dedos de mi amado
De la que brotan las mejores notas en la melodía que juntos provocamos.
Y eres la embriaguez de los sentimientos en su amor unificados
Celebrando las bodas del Señor con el corazón que ha cautivado.