Ser maestro o maestra es ser invitado, en ciertos momentos privilegiados, a entrar al alma de un chico o una chica y ayudarle a encontrarse, a afirmar paulatinamente su carácter, a descubrir emociones, quizá a superar temores y angustias. Es cosa de vocación, de inclinacióin interior, de proyecto de vida y de amor.
CARTA DE UN ALUMNO A SU PROFESOR:
Enséñame cómo aprender y no qué aprender, enséñame a pensar y no tan solo qué debo pensar. Así desarrollaré mi inteligencia y no simplemente mi memoria.
Señálame mis cualidades y reconoce mis habilidades. Esto me hace sentir valioso y me estimula a esforzarme y trabajar mejor.
Trátame con cariño y con la misma habilidad y cortesía que a cualquier amigo. Esto me hará admirarte y a la vez me llevará a respetarte.
Trata de conocerme y de apreciarme como persona. Sabiendo mis habilidades particulares podrás ofrecerme oportunidades para triunfar. Además, al sentirme capaz e importante para tí, crecerá el concepto que forme sobre mí.
A TODOS LOS MAESTROS/AS QUE TANTO SIEMBRAN PARA QUE OTROS RECOJAN.
A VOSOTROS COMPAÑEROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL, TAN ESPECIALES Y MARAVILLOSOS.
GRACIAS A LOS COMPAÑEROS DE MÚSICA POR CREER, CREAR Y CULTIVAR ARTE.
GRACIAS, COMPAÑEROS DE EDUCACIÓN FÍSICA QUE CON VUESTRO TRABAJO HACÉIS MÁS FÁCIL EL DE TODOS.
GRACIAS A LOS QUE TRABAJÁIS EN LA ESCUELA RURAL Y SABÉIS LO QUE ES ENSEÑAR CON FRÍO, GOTERAS Y EN SOLEDAD.